Habitar el cuerpo: parte II
Estas son escenas compuestas y ficticias, inspiradas en preocupaciones cotidianas; no son testimonios de pacientes:
“En una fiesta sentí que nadie quería bailar conmigo y pensé que era por mi altura.”
“Me comparo con mis compañeros y siento que todos han crecido menos yo.”
“Dejé de usar ropa que me gusta porque me preocupa lo que otros piensen de mis brazos.”
“Un comentario que hicieron sobre mi cuerpo hace años todavía aparece cada vez que me miro al espejo.”
A ratos, parece que el cuerpo solo sirviera para preocuparnos. ¿Cómo me veo? y ¿cómo me ven los demás? pueden convertirse en preguntas agotadoras.
Estas preocupaciones pueden aparecer antes y suelen hacerse más visibles durante la pubertad. Pueden afectar a personas de cualquier género, talla o forma corporal. Los comentarios de los adultos sobre su propio cuerpo o el de otras personas también pueden influir, incluso cuando no hay intención de hacer daño.
Es comprensible sentirse confundido: recibimos mensajes que dicen que la apariencia no es lo más importante y, al mismo tiempo, vivimos rodeados de comparaciones, filtros, publicidad y opiniones sobre los cuerpos. Preocuparte por cómo te ves no te hace superficial. Lo importante es observar cuánto espacio ocupa esa preocupación y si está afectando tu salud o tu vida cotidiana.
Señales para pedir ayuda
Estas señales no son una prueba ni un diagnóstico. No hace falta que aparezcan varias ni que una persona tenga bajo peso para pedir ayuda. Una señal intensa, persistente o que interfiere con la vida cotidiana ya merece atención.
Preocupación e interferencia
- Pasas mucho tiempo comparándote, revisándote en el espejo o pidiendo confirmación sobre tu aspecto.
- Evitas ropa, fotos, amistades, clases o salir por miedo a cómo te ves.
- Piensas que tu apariencia determina si mereces aceptación o si puedes disfrutar una actividad.
Cambios en comida o ejercicio
- Te saltas comidas, eliminas grupos de alimentos o sigues reglas rígidas alrededor de la comida.
- Sientes pérdida de control al comer, ocultas lo que ocurre, vas al baño después de comer, vomitas o usas laxantes.
- Usas ejercicio o suplementos para compensar lo que comes, o entrenas pese a dolor, cansancio, enfermedad o lesión.
Cambios físicos
- Hay una pérdida o un aumento rápido de peso o un cambio importante en tu trayectoria de crecimiento.
- Presentas mareos, desmayos, frío persistente, debilidad o cansancio marcado.
- Notas cambios en la pubertad o en la menstruación.
No tienes que esperar a sentirte peor para hablarlo. Pedir ayuda temprano permite entender qué está ocurriendo y recibir el apoyo adecuado.
¿Con quién hablar?
Cuéntaselo a un adulto de confianza. Si hay cambios en alimentación, ejercicio, peso, crecimiento o síntomas físicos, solicita una valoración con medicina general o pediatría. Según el caso, también pueden participar profesionales de psicología y nutrición con experiencia en imagen corporal y conducta alimentaria.
La American Academy of Pediatrics advierte que los trastornos de la conducta alimentaria pueden causar inestabilidad médica en personas de cualquier peso corporal. Este artículo no permite saber si tienes uno; una valoración profesional sí puede ayudarte a entender lo que está pasando.
Cuándo buscar ayuda urgente
Busca atención de urgencias si hay desmayo o colapso, dolor en el pecho o dificultad para respirar, confusión, convulsión, vómito que no se detiene, sangre en vómito o deposiciones, incapacidad para comer o beber, o pensamientos de hacerte daño.
En Colombia, ante una emergencia llama al 123 o acude al servicio de urgencias más cercano. En Bogotá, la Línea 106 ofrece orientación en salud mental; no sustituye una atención médica urgente. Para orientación y protección de niñas, niños y adolescentes está la Línea 141 del ICBF. Si estás en otro país, usa los servicios oficiales de emergencia y salud de tu localidad.
Fuentes consultadas
- Teens and body image — UNICEF
- Identification and Management of Eating Disorders in Children and Adolescents — American Academy of Pediatrics
- Screening and Monitoring for Eating Disorders in Youth Presenting for Obesity Treatment — American Academy of Pediatrics
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración individual ni un servicio de urgencias. Consulta el aviso clínico y la política editorial.

